Estamos en abril del 2004...
Por ahora, tal y como te he comentado, tengo la sensación de estar metiendo las narices en algo privado. Abrir un diario ajeno supone una curiosa mezcla de curiosidad, excitación y culpabilidad. Lo cierro? No, me has permitido abrirlo, y me gustaría seguir leyendo. Creo que hay una faceta tuya que conozco poco, pero que no quiero apartar. Es lo que piensas cuando nadie te ve, cuando nadie te oye, cuando solo los desconocidos te leen.
Confieso que a la hora de empezar este blog ya he leído algunas cosas del tuyo, pero empiezo por el principio porque quería dejar constancia de las cosas por orden. Por lo que he observado de lo leído, cuentas las cosas de dos formas distintas: algunas entradas se limitan a describir cosas que te han pasado en el día, comentarios a cosas actuales, etc... Otras hablan desde dentro, y con un tono más profundo y frágil, más delicado e íntimo, más serio.
Es la impresión que he sacado al leer las dos primeras entradas. Te he comentado que me sentía un poco "voyeur" al leerlos, que no sabía si tenía derecho a leer algunas cosas, y me has dicho que siga. Con tu venia, sigo pues :-)
viernes, 29 de junio de 2007
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